Las jornadas libres suelen ser un respiro para los futbolistas en medio de la exigencia de una Copa del Mundo. Sin embargo, para Borja Iglesias terminaron convirtiéndose en una anécdota que rápidamente recorrió las redes sociales y los medios españoles. El delantero de la Selección de España protagonizó una situación tan insólita como incómoda cuando intentó regresar al hotel donde se hospeda la delegación en Chattanooga, Tennessee, y la seguridad del lugar le bloqueó el paso porque no lo reconoció como integrante del plantel.
Todo ocurrió después del empate sin goles frente a Cabo Verde. Luis de la Fuente decidió conceder una jornada libre al grupo para descomprimir la tensión acumulada durante los primeros días de competencia. Iglesias aprovechó el tiempo para salir a pasear con su pareja por la ciudad estadounidense.
Sin embargo, al regresar al Embassy Suites by Hilton, sede de concentración de la "Roja", se encontró con un problema inesperado.
"Soy jugador de la Selección"
Según trascendió, los guardias encargados de la seguridad del hotel le impidieron ingresar al edificio al no poder identificarlo como integrante de la delegación española.
La situación llamó rápidamente la atención de hinchas y periodistas que se encontraban en las inmediaciones y que intentaron explicarle a los agentes quién era el futbolista.
Aun así, los efectivos mantuvieron sus dudas y comenzaron a hacerle preguntas para verificar su identidad.
Ante la sorpresa, Borja Iglesias tuvo que explicar en inglés: "Soy jugador de la Selección. Necesito entrar".
Lejos de resolverse de inmediato, el intercambio continuó. Los guardias le consultaron si tenía algún pase identificatorio, si efectivamente pertenecía al equipo y cuál era su nombre.
La llamada que resolvió el problema
El episodio se extendió durante varios minutos hasta que el delantero decidió recurrir a su teléfono celular para contactar a integrantes de la delegación española.
Fueron precisamente miembros del cuerpo técnico y de la organización quienes confirmaron su identidad y autorizaron finalmente su ingreso al hotel.
Las imágenes y los testimonios del momento no tardaron en viralizarse en redes sociales, donde miles de usuarios reaccionaron con humor ante la situación.
La anécdota rompió la rutina de la selección española en la previa de uno de los encuentros más importantes de la fase de grupos. Después del inesperado empate frente a Cabo Verde, la "Roja" necesita un buen resultado ante Arabia Saudita para encaminar su clasificación a la siguiente ronda.
Borja Iglesias, mientras tanto, seguramente no olvidará fácilmente su día libre en Tennessee. No todos los días un futbolista tiene que convencer a la seguridad de que realmente juega un Mundial.